El diagnóstico de la organización y sus procesos permite disponer de la información necesaria para poder proponer mejoras propuestas para su optimización, desde el cambio de la estructura organizativa hasta la definición de las tareas asociadas a cada puesto de trabajo.
Servicios – Consultoría Organizativa

Para realizar una eficiente implantación de un cambio organizativo o tecnológico, se realiza un Plan Director de Gestión del Cambio que permita asegurar el cumplimiento de los hitos y objetivos, evitar los riesgos y las improvisaciones, asignar responsabilidades y determinar el calendario de transición.
El Plan director es un conjunto de reglas, acciones, procedimientos y medidas excepcionales, que se aplican desde el momento de definirse los cambios, hasta las fecha de la última implantación.
Se deben aplicar los siguientes puntos clave para garantizar el éxito de cualquier cambio organizativo o tecnológico:
- Identificación y establecimiento de los Agentes del Cambio.
- Definición de la situación posterior al Cambio en que se encontrarán los trabajadores.
- Implicación de los Agentes del Cambio durante el proceso de adaptación de la compañía .
- Plan de Comunicación y formación a los diferentes actores del cambio y a los trabajadores.
- Soporte Continuo al Cambio.
- Comité de Gestión del Cambio.

La implantación práctica y operativa de la estrategia requiere la definición de objetivos e indicadores del cumplimiento, mediante el desarrollo de un Cuadro de Mando Integral (CMI) y/o indicadores individuales y departamentales del rendimiento.
El cuadro de mando integral (CMI) permite que la estrategia y visión de negocio de la organización sea transformada en objetivos y misiones, permitiendo:
- Clarificar la estrategia y conseguir consenso sobre ella; haciéndola tangible con objetivos y misiones cuantificables.
- Vincular objetivos estratégicos con los objetivos a largo plazo y los presupuestos anuales.
- Comunicar la estrategia a toda la organización.
- Alinear objetivos departamentales y de la compañía; al definir objetivos específicos que responden a los globales.
- Realizar el seguimiento y cuantificar el grado de cumplimiento de los objetivos, mediante los indicadores del Cuadro de Mando Integral.
- Realizar revisiones estratégicas periódicas y sistemáticas; tanto para ajustarla como para aprender sobre la estrategia y mejorarla.

Disponer de una adecuada gestión del riesgo empresarial se ha convertido en un elemento fundamental para garantizar que la compañía no se encuentre expuesta ante posibles incidencias y riesgos de negocio, legales, técnicos, operativos u organizativos que puedan comprometer su viabilidad.
Detección y análisis del riesgo empresarial en su ámbito organizativo y de negocio: sector de negocio, exposición ante Clientes, riesgo legal, internacionalización, etc.
